LA TEORÍA DE LAS VENTANAS.

Algunos investigadores llaman, VENTANAS, al periodo de tiempo que necesita un ser humano para que se desarrolle una determinada capacidad y esta sea óptima. Si no se estimula el cerebro durante ese periodo de tiempo, y no alcanzamos esa capacidad, esa ventana, se cierra.
Si una ventana se cierra, puede que ya no se vuelva a disponer del potencial del desarrollo, es decir, estamos desperdiciando el momento idóneo para que, en nuestro caso, el niño aprenda, lo que necesita en una etapa determinada. Si esa etapa, esa oportunidad pasa, no quiere decir que ya no se pueda hacer nada, sino, que el aprendizaje entrañará mayor dificultad.
La teoría de la ventana viene a decir, AHORA O NUNCA, que es el lema que los padres deberían adoptar al estimular sus hijos.
El cerebro infantil está dotado de una increíble plasticidad, que es la capacidad que tiene cada una de las neuronas para conectarse y desempeñar nuevas funciones. Siempre hemos dicho “los niños son esponjas”, esa plasticidad, es su esponja.
El 80% de nuestra capacidad cerebral se forja de la los 0 a los 3 años, otro 10%, de los 3 a los 6 años, y a partir de ahí, solo nos queda un 10% que utilizar. Ahí radica la importancia de las primeras experiencias de 0 a 3.
Abramos sus ventanas de par en par, dejémosle aprender desde la cuna. Estimular a tu hijo, es ayudarle a crecer en una línea recta y segura.